ÍNDICE DEL ARTÍCULO
Generalidades
El sérum facial es un producto cosmético destinado al cuidado y la belleza de la piel.
Gracias a su elevada concentración de activos, está formulado para potenciar o completar la acción de la crema facial.
Con independencia del tipo de piel, el sérum mejora la eficacia de la crema al actuar en sinergia con sus ingredientes activos.
Qué es un sérum facial
Un aliado de la piel
El sérum facial es un valioso aliado pensado para revitalizar, iluminar y tonificar el rostro, mejorando visiblemente su aspecto.
Aplicado después de la limpieza diaria y antes de la crema, completa el tratamiento de belleza y ayuda a mantener la piel hidratada durante más tiempo.
Características
A diferencia de una crema, el sérum presenta una textura líquida, formulada para:
- actuar en sinergia con la crema;
- mejorar su absorción;
- ofrecer una acción inmediata.
La fórmula de cada sérum contiene una elevada cantidad de activos: es un producto ultraconcentrado que debe utilizarse en pequeñas dosis.
Envase
El envase de los sérums faciales no se elige al azar.
Debido a la riqueza y delicadeza de sus ingredientes activos, estos productos necesitan envases especiales para:
- evitar desperdicios;
- facilitar una aplicación correcta;
- dispensar solo la dosis necesaria;
- proteger la fórmula de la luz;
- mantener la integridad de los activos.
Por ello, suelen comercializarse en:
- ampollas monodosis;
- frascos o tubos con boquilla;
- frascos con cuentagotas;
- dispensadores.
Para qué sirve
A pesar de la variedad de fórmulas disponibles, los sérums faciales pueden utilizarse para:
- mantener la belleza natural de la piel;
- prevenir el enrojecimiento del rostro;
- prevenir la aparición de manchas cutáneas;
- combatir la deshidratación;
- alisar la piel;
- nutrirla en profundidad;
- redefinir el contorno facial;
- reducir los signos de cansancio.
Tipos de sérum facial
Existen muchos tipos de sérums faciales, y su elección debe basarse en las características de cada piel.
Por lo general, se clasifican según la combinación de ingredientes activos.
Se distinguen:
- sérums antiedad y antiarrugas;
- sérums para piel seca;
- sérums para piel grasa o acneica.
Sérums antiedad y antiarrugas
Están pensados para pieles maduras y su acción se orienta a:
- rehidratar la piel;
- darle más volumen, luminosidad y firmeza;
- combatir los radicales libres responsables del envejecimiento prematuro;
- rellenar y tonificar el rostro;
- mejorar la elasticidad;
- alisar la piel y prevenir o atenuar las manchas.
Entre los ingredientes habituales de los sérums antiarrugas se encuentran:
- ácido hialurónico;
- antioxidantes, como vitamina C, vitamina E, niacinamida, ácido ferúlico, coenzima Q10, ácido lipoico y resveratrol;
- retinoides, como retinol y ésteres como el palmitato de retinilo;
- baba de caracol;
- alfahidroxiácidos;
- péptidos bioactivos;
- DMAE;
- activos antimanchas, como retinol, vitamina C, urea, extracto de regaliz y alfahidroxiácidos.
Sérums con ácido hialurónico
Los sérums con ácido hialurónico ejercen una potente acción rellenadora e hidratante 1, 2:
- favorecen la reparación de los tejidos dañados;
- combaten los radicales libres generados por los rayos UV;
- previenen la aparición de arrugas;
- reducen el enrojecimiento y la dermatitis;
- rehidratan la piel;
- la dejan más lisa.
Sérums antioxidantes
Contienen altas concentraciones de moléculas que protegen la piel de los radicales libres producidos por la radiación ultravioleta 3, la contaminación y el humo del tabaco.
Sérums con baba de caracol
Son muy ligeros, pero al mismo tiempo ofrecen una intensa hidratación.
La baba de caracol también parece contribuir a calmar la inflamación y estimular la producción de colágeno 4.
Sérums con alfahidroxiácidos
Los alfahidroxiácidos son moléculas principalmente vegetales, muy utilizadas como ingredientes antiedad y exfoliantes 5.
Los sérums que los contienen pueden:
- prevenir o aclarar las manchas;
- favorecer la producción de colágeno;
- prevenir el acné y las imperfecciones;
- estimular el flujo sanguíneo;
- iluminar el rostro;
- alisar las pequeñas arrugas.
Sérums para piel seca
La piel seca necesita una hidratación profunda; los sérums específicos contienen activos muy hidratantes.
Como la mayoría tiene una base acuosa, no suele contener grandes cantidades de aceites o grasas vegetales.
En cambio, pueden incluir ácido hialurónico hidrolizado, colágeno hidrolizado, alfahidroxiácidos en baja concentración, aminoácidos como la serina, urea, pantenol (provitamina B5), alantoína y glicerina.
También suelen enriquecerse con vitamina E, útil para hidratar y refrescar el aspecto de la piel 6.
Sérums para piel grasa o acneica
Suelen ser elegidos por personas jóvenes y ayudan a reducir imperfecciones como el acné, los poros dilatados y los puntos negros.
Entre sus activos habituales:
- derivados de la vitamina A, como retinol y retinaldehído;
- alfahidroxiácidos, como el ácido glicólico;
- beta-hidroxiácidos, como el ácido salicílico;
- ácido azelaico;
- ácido kójico.
Los sérums para piel grasa pueden incorporar activos matificantes, que hidratan mientras normalizan la producción de sebo.
Cómo se usa
Cómo se aplica
El uso del sérum facial es sencillo; sin embargo, para obtener el máximo efecto posible es importante respetar cada fase de la aplicación.
Modo de empleo:
- limpiar el rostro con un producto específico, como leche limpiadora, agua micelar o tónico;
- secar delicadamente el rostro con un paño de algodón;
- aplicar 2-3 gotas y distribuirlas con las yemas de los dedos, dando suaves toques;
- completar la rutina con una crema adecuada, como una crema hidratante, una crema para piel madura o una crema ligera para piel grasa.
Notas
- En pieles especialmente sensibles, conviene esperar 10-15 minutos después de la limpieza antes de aplicar el sérum, para reducir el riesgo de irritación.
- El sérum NO sustituye a la crema: se aplica antes de ella o, en algunos casos, puede mezclarse con la crema para agilizar la aplicación.
Cuándo aplicarlo
En general, se aplica una vez al día, normalmente por la mañana.
Algunos productos están formulados para utilizarse dos veces al día.
Otros, como los que contienen altas cantidades de retinol, pueden ser fotosensibilizantes y deberían aplicarse preferentemente por la noche.
Por este motivo, siempre conviene seguir las indicaciones de la etiqueta.
Cuál elegir
La elección depende del tipo de piel:
- las pieles maduras pueden necesitar una acción rellenadora y voluminizadora, con antioxidantes y activos reestructurantes que alisen las arrugas e iluminen el rostro;
- las pieles jóvenes suelen preferir texturas ligeras e hidratantes;
- los rostros apagados pueden beneficiarse de un sérum iluminador con té verde y resveratrol;
- las pieles grasas o acneicas pueden necesitar un sérum matificante o reparador, asociado a una crema ligera. Son frecuentes la vitamina C, el zinc y el retinol;
- las pieles con textura irregular y manchas oscuras pueden requerir un producto aclarador con alfahidroxiácidos;
- las pieles secas pueden elegir un sérum muy hidratante, por ejemplo con vitamina E, ácido hialurónico y alfahidroxiácidos, combinado con una crema rica.
Atención
El sérum adecuado debe proporcionar una agradable sensación de bienestar. Si la piel queda grasa o pesada, es probable que el producto no sea apropiado para ese tipo de piel.
Qué contiene
Ingredientes activos y otros componentes
Los sérums se distinguen de otros cosméticos por su elevada concentración de activos.
Su composición puede variar mucho, por lo que resulta difícil enumerar todas las sustancias posibles.
Entre los ingredientes funcionales más utilizados:
- ácido hialurónico hidrolizado o de distintos pesos moleculares;
- retinol y sus ésteres;
- vitamina C y sus ésteres;
- vitamina E y sus ésteres;
- alfahidroxiácidos;
- betahidroxiácidos;
- polihidroxiácidos;
- ácido lipoico;
- té verde;
- bakuchiol;
- células madre;
- factores de crecimiento;
- resveratrol;
- niacinamida;
- ácido ferúlico;
- péptidos;
- dimetilaminoetanol (DMAE);
- metilsulfonilmetano (MSM);
- glicerina;
- aceites y extractos naturales.
Ácido hialurónico
El ácido hialurónico es uno de los principales componentes del tejido conjuntivo.
Su característica más importante es la capacidad de atraer grandes cantidades de agua, proporcionando hidratación y soporte mecánico a los tejidos.
Se utiliza en cremas y sérums para:
- aportar elasticidad y suavidad;
- prevenir el envejecimiento prematuro;
- estimular la actividad celular;
- mejorar la luminosidad y la firmeza;
- revitalizar la piel madura.
Retinol (vitamina A)
El retinol forma parte de numerosos cosméticos antiedad gracias a sus propiedades:
- exfoliantes;
- estimulantes de la síntesis de colágeno* y elastina**;
- iluminadoras;
- redensificantes;
- despigmentantes.
Los sérums con retinol ayudan a conseguir una piel más suave, firme y compacta, combatiendo la falta de luminosidad, las arrugas, la sequedad y las grietas.
- *El colágeno es una proteína muy abundante que contribuye a la firmeza y la hidratación de la piel.
- **La elastina aporta elasticidad y permite que la piel se estire y deforme durante el movimiento.
Vitamina C
La vitamina C, o ácido ascórbico, se utiliza sobre todo por su función antioxidante.
Ayuda a combatir el envejecimiento fisiológico genéticamente determinado.
¿Sabías que...?
Con la edad, la piel pierde tono y turgencia: la alteración de las fibras de colágeno y las fibras elásticas da a la piel madura un aspecto más flácido.
La vitamina C puede utilizarse para:
- favorecer la reparación celular;
- facilitar la cicatrización de pequeñas heridas;
- promover la producción de colágeno;
- combatir procesos inflamatorios;
- favorecer una piel más elástica, lisa y resistente;
- reducir las manchas solares;
- iluminar el tono;
- combatir los signos de la edad.
Se utiliza principalmente en dos formas:
- ácido L-ascórbico, soluble en agua;
- ésteres liposolubles, como el palmitato de ascorbilo.
Vitamina E
La vitamina E es un componente frecuente y suele combinarse con la vitamina C para potenciar la acción antioxidante.
Se utiliza para:
- hidratar;
- aportar suavidad;
- iluminar el rostro;
- combatir los radicales libres;
- uniformar la textura de la piel.
Alfahidroxiácidos
Los alfahidroxiácidos (AHA) son moléculas naturales derivadas de frutas como el limón, el pomelo y la naranja.
Por su acción exfoliante se utilizan para:
- prevenir o aclarar manchas;
- estimular la producción de colágeno;
- prevenir el acné y las imperfecciones;
- alisar pequeñas arrugas;
- prevenir cicatrices de acné;
- iluminar la piel.
Los más utilizados son:
Ácido alfa-lipoico
El ácido alfa-lipoico (ALA) es otra sustancia presente en algunos sérums.
Se utiliza por sus propiedades antiinflamatorias, antienrojecimiento y antioxidantes.
Es soluble tanto en agua como en grasa, lo que facilita su uso en formulaciones cosméticas.
Té verde
El extracto de té verde se emplea por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
El té verde:
- ayuda a proteger de los radicales libres asociados a una dieta desequilibrada, la contaminación y el humo;
- ayuda a reducir las arrugas;
- contribuye a rejuvenecer y uniformar el tono;
- ayuda a atenuar las manchas oscuras;
- mejora la luminosidad;
- favorece la exfoliación de las células muertas.
Células madre
Algunos sérums incluyen células madre, especialmente de origen vegetal, derivadas por ejemplo de edelweiss, manzana, lila y semillas de uva.
Aunque su eficacia sigue siendo controvertida, podrían favorecer la renovación celular y ayudar a proteger la piel del envejecimiento prematuro.
Factores de crecimiento
Los factores de crecimiento son sustancias tecnológicas utilizadas en sérums de última generación y pueden:
- favorecer la multiplicación de células sanas;
- promover la formación de nuevas células epiteliales;
- estimular la síntesis de colágeno y elastina.
Los productos que los contienen pueden contribuir a un tono más uniforme y de aspecto saludable.
Pueden ser sintéticos o proceder de matrices vegetales o animales.
Entre sus fuentes más comunes:
- baba de caracol, extraída de Cryptomphalus aspersa;
- leche de burra;
- calostro.
Resveratrol
El resveratrol es un antioxidante presente en abundancia en la piel de la uva.
Se utiliza en los sérums porque:
- ayuda a proteger de los radicales libres;
- estimula la producción de elastina y colágeno;
- revitaliza la piel;
- favorece un aspecto más joven.
Péptidos
Los péptidos contribuyen a la fuerza y la estructura de la piel.
Cada uno está formado por una cadena de aminoácidos, los «ladrillos» de las proteínas, como el colágeno.
La conformación de cada péptido bioactivo le permite unirse a un receptor específico y desencadenar la respuesta deseada, por ejemplo reducir la síntesis de melanina o aumentar la de colágeno.
Recuerda
El colágeno es la proteína más abundante del organismo y un componente esencial del tejido conjuntivo. En la piel aporta firmeza, elasticidad y resistencia. Su síntesis disminuye con la edad, por lo que la piel tiende a volverse menos firme, más fina y menos elástica.
Los péptidos bioactivos se incluyen porque:
- favorecen la reparación celular;
- estimulan la producción de colágeno;
- ayudan a mantener la firmeza;
- contribuyen a reducir las arrugas.
Dimetilaminoetanol (DMAE)
El DMAE se utiliza en diversos sérums para pieles jóvenes y maduras.
Se emplea para:
- reafirmar, tonificar y sostener la piel;
- combatir la flacidez;
- minimizar las arrugas finas y profundas;
- uniformar el tono y el color del rostro.
Metilsulfonilmetano
El metilsulfonilmetano (MSM) es un compuesto de azufre presente en el organismo humano y en las plantas.
Por su capacidad para favorecer la producción de queratina y colágeno, se denomina en ocasiones «mineral de belleza de la naturaleza».
En los sérums se utiliza para:
- mejorar la respiración celular;
- iluminar el rostro;
- combatir el acné y las imperfecciones;
- mejorar la absorción de nutrientes por la piel;
- contrarrestar la inflamación.
No obstante, el MSM se usa con mayor frecuencia por vía oral como suplemento para la piel y las articulaciones.
Glicerina
La glicerina es un ingrediente multifuncional que ayuda a dar a la piel un aspecto más joven y a minimizar los signos de la edad.
Se utiliza para:
- mejorar significativamente la hidratación;
- optimizar la función barrera;
- retener la humedad y mantener la piel lisa, elástica y suave.
Aceites y extractos naturales
Algunos sérums contienen aceites o extractos vegetales naturales que enriquecen sus propiedades.
Entre ellos:
- aceite de jojoba;
- aceite de aguacate;
- extracto de regaliz;
- aceite esencial de geranio;
- aceite esencial de manzanilla;
- aceite esencial de romero;
- aceite esencial de lavanda;
- extracto de granada;
- algas marinas;
- aceite de semillas de borraja;
- aceite de rosa mosqueta;
- aloe vera;
- incienso;
- aceite de salvado de arroz, fuente de ácido ferúlico.
Nuestro sérum X115® ACE, por ejemplo, es una emulsión fluida con aceite de almendras dulces que aporta también una acción hidratante y emoliente.
¿Sérum o crema facial?
Cuáles son las diferencias
Los sérums y las cremas son productos destinados a la rutina facial.
Sin embargo, presentan diferencias importantes:
Característica | Crema facial | Sérum facial |
Difusión | Fórmula clásica y muy popular | Producto más innovador y menos conocido |
Textura | Aterciopelada y cremosa | Fluida |
Formulación | Activos menos concentrados y más ingredientes nutritivos y emolientes | Agua y activos hidrosolubles muy concentrados, en moléculas pequeñas |
Confort | Ofrece confort inmediato | Utilizado solo aporta menos confort y suele necesitar una crema |
Acción | Más general y superficial | Más específica |
Absorción | Depende del tipo de crema | Rápida |
Uso | Después de la limpieza | Antes de la crema y normalmente junto con ella |
Masaje | Suele requerir masaje | No necesita masaje prolongado porque se absorbe rápidamente |
Dosis | Formulación cremosa | Dosificación en gotas para evitar desperdicios: 2-3 gotas por aplicación |
Ventajas y desventajas
¿Por qué comprar un sérum facial? Porque puede ofrecer numerosos beneficios.
El sérum:
- optimiza y potencia las propiedades de la crema;
- se absorbe rápidamente;
- puede utilizarse a partir de los 30 años;
- es útil para pieles secas y estresadas;
- resulta adecuado para pieles maduras;
- se dosifica fácilmente con cuentagotas;
- requiere pocas gotas;
- suele bastar con una aplicación diaria.
Entre las posibles desventajas:
- casi siempre debe combinarse con una crema;
- puede costar más que una crema;
- no siempre es fácil identificar de inmediato el producto más adecuado;
- una dosis excesiva puede dejar la piel brillante.
En conjunto, las ventajas superan claramente a los inconvenientes.
Cada sérum es un producto específico que debe elegirse según el tipo de piel y la edad: lo que funciona bien para una persona puede no ser adecuado para otra.
Para aprovechar todo su potencial, debe seleccionarse y utilizarse con cuidado.





