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Sérum antiarrugas | Beneficios, ingredientes y guía de elección

Visión general

Para combatir las arrugas y otros signos del paso del tiempo, la piel del rostro necesita cosméticos eficaces, potentes pero al mismo tiempo delicados.

Los sérums antiarrugas son cosméticos antiedad destinados al cuidado de la piel madura.

Utilizados junto con la crema facial habitual, los sérums antiarrugas son una herramienta ideal para ralentizar el envejecimiento cutáneo, ya que:

  • combaten la acción de los radicales libres;
  • hidratan la piel;
  • estimulan la renovación celular;
  • ayudan a mantener la piel joven durante más tiempo.

Aunque no pueden detener el avance del reloj biológico, los sérums antiarrugas ayudan a preservar la belleza natural de la piel, previniendo la aparición de nuevas arrugas y atenuando las ya existentes.

Qué es un sérum

El sérum es un cosmético rico en ingredientes activos y suele formularse con moléculas de pequeño tamaño para favorecer su penetración en la piel.

La fórmula de los sérums antiarrugas contiene una combinación cuidadosamente estudiada para corregir los signos estéticos característicos del envejecimiento cutáneo o prevenir su aparición.

El sérum facial completa la rutina de belleza diaria porque:

  • aporta ingredientes activos en concentraciones elevadas;
  • revitaliza y tonifica la piel del rostro;
  • hidrata la piel del rostro;
  • mejora la absorción de la crema;
  • ayuda a que la piel del rostro se mantenga joven durante más tiempo.

Atención

Para que el sérum pueda ejercer su efecto sobre la piel, es importante combinarlo siempre con una crema. De hecho, los sérums se han concebido para optimizar el rendimiento de la crema, potenciando o enriqueciendo su acción final.

Qué son las arrugas

Definición

Las arrugas son el resultado del proceso natural e inevitable de envejecimiento biológico. Se presentan como pequeños surcos en la superficie de la piel y pueden empezar a aparecer ya entre los 20 y los 25 años.

Para muchas mujeres, las arrugas representan el «enemigo número uno» de su belleza y una alteración estética que combatir con cremas, sérums y suplementos alimenticios específicos.

Causas

Las causas de la formación de las arrugas están relacionadas con distintos factores:

  • predisposición genética;
  • factores ambientales;
  • exposición al sol;
  • aumento de la deshidratación cutánea;
  • envejecimiento.

Más concretamente, con el envejecimiento disminuye el número de células presentes en la dermis, es decir, de fibroblastos. Como consecuencia, también se reduce la síntesis de fibras de colágeno, fibras elásticas y ácido hialurónico.

Colágeno

El colágeno es una proteína fundamental del tejido conjuntivo y la más abundante del organismo. En la piel favorece la firmeza de la piel, aporta elasticidad y resistencia y ayuda a combatir las arrugas.

Elastina

La elastina es una proteína presente en la piel que le aporta elasticidad. Gracias a ella, la piel puede estirarse y deformarse cuando se somete al movimiento.

Ácido hialurónico

El ácido hialurónico es un glucosaminoglucano, es decir, un polisacárido de alto peso molecular que forma parte del tejido conjuntivo.

Su principal característica es la capacidad para retener la humedad: esta molécula puede llegar a unir hasta 1.000 veces su propio peso en agua.

Características

Formulación

Los sérums faciales se diferencian de otros cosméticos por una fórmula especialmente concentrada en ingredientes activos.

Estos activos concentrados, a menudo presentes en forma de moléculas pequeñas, penetran rápidamente en la epidermis y proporcionan un efecto visible en un plazo relativamente corto.

Textura

Los sérums antiarrugas, al igual que los demás sérums faciales, presentan una textura líquida y acuosa. Esta característica favorece la penetración de los activos presentes en la fórmula.

En la mayoría de los casos, los sérums faciales tienen una base acuosa. No obstante, también existen sérums antiarrugas formulados como microemulsiones de aceite en agua para transportar activos liposolubles al interior de la epidermis.

La fórmula líquida de los sérums antiarrugas está pensada para:

  • actuar en sinergia con la crema;
  • mejorar la absorción de la crema;
  • proporcionar un efecto inmediato.

Envase

En muchos casos, los activos incluidos en la fórmula de los sérums antiarrugas son sensibles a la luz y al calor.

Por ello, para conservar al máximo su eficacia, los sérums antiarrugas suelen presentarse en envases de plástico o vidrio oscuro.

Además, dada la riqueza y el valor de los activos presentes en la fórmula, y para evitar desperdiciar producto y facilitar una aplicación correcta, los sérums antiarrugas se comercializan en:

  • ampollas monodosis;
  • frascos o tubos con boquilla;
  • frascos con cuentagotas;
  • dispensadores.

Funciones

Los sérums antiarrugas están destinados principalmente, aunque no exclusivamente, a las pieles maduras y su acción pretende:

  • rellenar y tonificar la piel del rostro;
  • mantener una hidratación adecuada;
  • aportar volumen y firmeza a la piel;
  • aportar luminosidad al rostro;
  • combatir los radicales libres responsables del envejecimiento prematuro;
  • mejorar la elasticidad de la piel;
  • dejar la piel más suave y lisa.

Ingredientes antiarrugas

Para combatir o prevenir los signos del paso del tiempo, la fórmula de un sérum antiarrugas debe estudiarse cuidadosamente y seleccionar los ingredientes activos más eficaces.

Entre los activos más utilizados en los sérums antiarrugas se encuentran:

  • ácido hialurónico;
  • vitaminas antioxidantes, como la vitamina A, C y E, y la niacinamida;
  • alfahidroxiácidos;
  • ácido ferúlico;
  • resveratrol;
  • té verde.

Los sérums faciales antiedad también pueden contener otros activos, como baba de caracol, hexapéptidos y bakuchiol.

Ácido hialurónico

Los sérums faciales enriquecidos con ácido hialurónico ejercen una potente acción antiarrugas gracias a su capacidad hidratante y de relleno 1, 2.

Los sérums con ácido hialurónico son adecuados para:

  • favorecer la reparación de los tejidos dañados;
  • combatir los radicales libres generados por los rayos UV del sol;
  • prevenir la aparición de arrugas o atenuar las ya existentes;
  • reducir el enrojecimiento y la dermatitis;
  • hidratar la piel en profundidad y mantenerla lisa y suave.

¿Sabías que...?

Con el paso de los años, la síntesis natural de ácido hialurónico disminuye de forma progresiva. Como consecuencia, la piel tiende a parecer menos firme, más fina y menos elástica 3.

Los sérums con ácido hialurónico están indicados para:

  • prevenir las primeras arrugas en pieles jóvenes, secas y deshidratadas;
  • atenuar las arrugas marcadas de las pieles maduras, hidratándolas en profundidad.

Vitaminas antioxidantes

Las vitaminas antioxidantes más utilizadas en la fórmula de los sérums antiarrugas son:

  • vitamina A;
  • vitamina C;
  • tocoferol, o vitamina E.

Las vitaminas A, C y E pueden utilizarse por separado o combinadas, según la formulación del sérum antiarrugas.

Las vitaminas antioxidantes se emplean en numerosos sérums faciales para proteger la piel de los daños causados por los radicales libres generados por la radiación ultravioleta, la contaminación y el humo del tabaco.

Vitamina A

La vitamina A, en forma de retinol y sus derivados, los retinoides, ha demostrado ser especialmente útil en cosméticos destinados a tratar problemas como el envejecimiento cutáneo, las manchas de la piel y el acné.

El retinol se utiliza en cosméticos antiarrugas por su capacidad para 5, 6, 7:

  • estimular la actividad de los fibroblastos y favorecer la síntesis de colágeno y elastina;
  • ralentizar el fotoenvejecimiento cutáneo;
  • aumentar la luminosidad del rostro.

Una alternativa a los retinoides presente en algunos sérums antiarrugas es el bakuchiol, una sustancia natural con efectos similares a los del retinol pero mejor tolerada por la piel sensible.

Vitamina C (ácido ascórbico)

Los sérums con vitamina C forman parte, con pleno derecho, de los cosméticos antiedad.

Además de prevenir las arrugas y combatir la pérdida de firmeza, los sérums con vitamina C se utilizan para:

  • atenuar o disimular las manchas cutáneas;
  • aportar luminosidad al rostro;
  • proteger la piel de los radicales libres generados por el sol y la contaminación.

Diversos estudios dermatológicos confirman la eficacia antiarrugas de la vitamina C:

  • el ácido ascórbico es eficaz frente al fotoenvejecimiento cutáneo porque protege la estructura de colágeno, aumenta su producción y preserva el colágeno existente 8, 9;
  • el ácido ascórbico proporciona una fotoprotección eficaz en determinadas alteraciones inflamatorias, incluidas las posteriores a intervenciones quirúrgicas 8;
  • la vitamina C también ayuda a prevenir las primeras arrugas porque contribuye a mantener la producción de colágeno 9.

Vitamina E

Los sérums enriquecidos con vitamina E se utilizan para pieles maduras, secas y con poca elasticidad. Por tanto, están indicados para:

  • atenuar las arrugas;
  • hidratar la piel;
  • proteger la piel de los radicales libres generados por los rayos UV;
  • ralentizar el fotoenvejecimiento cutáneo;
  • prevenir las arrugas superficiales del rostro 10;
  • hidratar la piel y refrescar su aspecto.

Resveratrol

El resveratrol es una sustancia antioxidante presente en la piel de la uva y un ingrediente muy valorado en la formulación de sérums antiedad y antiarrugas.

El resveratrol:

  • estimula la producción de elastina y colágeno;
  • ayuda a proteger la piel de los radicales libres y neutraliza los daños que causan;
  • revitaliza la piel;
  • favorece un aspecto más joven del rostro.

Té verde

El té verde se incluye en algunos sérums faciales antiarrugas destinados principalmente a pieles jóvenes.

Gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, el té verde:

  • ayuda a proteger la piel de los radicales libres;
  • mejora la luminosidad del rostro;
  • favorece la exfoliación de las células muertas.

Alfahidroxiácidos

Los alfahidroxiácidos son moléculas principalmente de origen vegetal, muy utilizadas por la industria cosmética por sus propiedades antiarrugas y exfoliantes.

Por ello, se combinan con otros activos antiarrugas para:

  • favorecer la producción de colágeno;
  • mejorar el aspecto del rostro y alisar las pequeñas arrugas.

Los sérums con alfahidroxiácidos están indicados tanto para pieles jóvenes, para prevenir el acné y las imperfecciones, como para pieles maduras, para alisar las arrugas finas y aclarar las manchas.

Aceites esenciales

Aunque no actúan directamente sobre las arrugas, los aceites esenciales pueden incluirse en los sérums antiarrugas por su capacidad para:

  • aportar luminosidad al rostro;
  • estimular la síntesis de colágeno;
  • reducir la inflamación;
  • proteger la piel frente a los rayos UV;
  • unificar el tono de la piel;
  • favorecer la renovación celular.

Los aceites esenciales más utilizados en los sérums antiarrugas proceden de:

  • romero;
  • limón;
  • zanahoria;
  • salvia esclarea;
  • sándalo;
  • rosa;
  • ylang-ylang;
  • geranio;
  • neroli;
  • helicriso;
  • granada;
  • lavanda;
  • incienso.

Baba de caracol

Aunque presentan una textura muy ligera, los sérums antiarrugas con baba de caracol son muy hidratantes.

Los sérums con baba de caracol se utilizan por su acción antiarrugas porque, según algunos estudios 14, podrían ayudar a calmar la inflamación cutánea y favorecer la producción de colágeno.

Modo de uso

Cómo se aplica

Los sérums antiarrugas son cosméticos de nueva generación y, por ello, pueden surgir dudas sobre su uso.

Para aprovechar al máximo sus efectos, conviene respetar todas las fases de aplicación.

Antes de aplicar el sérum

Observar la piel

Antes de iniciar un tratamiento con un sérum antiarrugas se recomienda realizar una prueba cutánea, una especie de prueba del parche casera, para comprobar si la piel reacciona:

  • limpiar una pequeña zona de piel que pueda ocultarse fácilmente, por ejemplo el antebrazo;
  • aplicar 2 gotas del sérum elegido;
  • esperar 24 horas y observar la reacción de la piel.

Si después de 24 horas la piel no presenta ninguna reacción y no se perciben molestias, escozor u otros síntomas, puede aplicarse el producto directamente en el rostro.

Limpieza del rostro

El primer paso consiste en limpiar el rostro y eliminar cualquier resto de maquillaje e impurezas con un producto específico, como:

  • leche limpiadora;
  • agua micelar;
  • tónico.

Cómo aplicarlo

Después de limpiar y secar el rostro, aplicar 2-3 gotas de sérum con las yemas de los dedos, dando suaves toques sobre la piel.

No es necesario masajear: la textura fluida está diseñada para favorecer una absorción rápida.

Después de la aplicación

Completar la rutina aplicando la crema habitual. Para potenciar la acción del sérum se recomienda utilizar una crema antiedad de acción específica.

Cómo potenciar la acción del sérum

Por muy alta que sea la calidad de los activos utilizados en los sérums antiarrugas, los cosméticos específicos no bastan por sí solos para mantener la piel joven y bonita durante mucho tiempo.

Para proteger la piel de los radicales libres, prevenir las pequeñas arrugas o atenuar las ya existentes, es importante cuidar la piel desde el interior y seguir un estilo de vida adecuado.

Como complemento del tratamiento antiarrugas tópico, se recomienda:

  • beber abundante agua;
  • evitar el tabaco y el alcohol;
  • hacer ejercicio;
  • evitar los excesos y la comida basura;
  • consumir alimentos ricos en vitamina C;
  • consumir alimentos ricos en colágeno, como pulpo o gelatina;
  • tomar suplementos orales de ácido hialurónico o colágeno;
  • mantener el estrés bajo control.

Guía de elección

¿Sérum o crema antiarrugas?

A la pregunta «¿sérum o crema antiarrugas?», solo hay una respuesta posible: «¡Ambos!».

El sérum antiarrugas no sustituye a la crema; es un cosmético específico que potencia u optimiza sus efectos.

Para más información, consulta: ¿Sérum o crema antiarrugas? Diferencias y eficacia

Un sérum antiarrugas para cada tipo de piel

No todos los sérums antiarrugas son iguales: la fórmula puede enriquecerse con uno o varios activos en función del tipo de piel al que se destine.

Para elegir bien, es importante conocer la propia piel. Un sérum facial puede ser perfecto para un tipo de piel y, al mismo tiempo, inadecuado para otro.

Estos consejos pueden ayudar a elegir el mejor sérum antiarrugas según el tipo de piel:

  • Piel joven, con aparición de las primeras arrugas: un sérum con ácido hialurónico de distintos pesos moleculares, de intensa acción hidratante, puede ser una solución ideal.
  • Piel madura con arrugas profundas: cuando las arrugas son evidentes y marcadas, se necesita un sérum de acción rellenadora y voluminizadora, enriquecido con antioxidantes y activos reestructurantes capaces de suavizar las arrugas y aportar luminosidad.
    En este caso puede resultar especialmente adecuado un complejo de vitaminas antioxidantes A, C y E.
  • Piel apagada y opaca: puede beneficiarse de un sérum antiarrugas iluminador.
    Los sérums con vitamina C son especialmente adecuados, sobre todo si también contienen extracto de té verde y resveratrol.
  • Piel madura y especialmente seca: los sérums antiarrugas con vitamina C, zinc, retinol —derivado de la vitamina A— y ácido hialurónico pueden atenuar las arrugas y proporcionar una profunda hidratación cutánea.
  • Piel madura con imperfecciones y manchas oscuras: necesita un sérum antiarrugas de acción aclarante, enriquecido, por ejemplo, con alfahidroxiácidos.
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