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¿Qué es la piel seca?
La piel seca es una alteración caracterizada por descamación, picor y grietas cutáneas.
Aparece cuando la piel no retiene suficiente humedad, lo que provoca sequedad en su superficie, es decir, en el estrato córneo.
En medicina, la piel seca también se denomina xerosis cutánea, xerodermia o asteatosis, término que indica una carencia de lípidos cutáneos.
Una de las funciones más importantes de la piel consiste en evitar una pérdida excesiva de agua. En condiciones fisiológicas se pierden a través de la piel unos 300-400 ml de agua al día.
Para cumplir esta función, la piel debe mantener su integridad estructural y estar protegida por una película hidrolipídica adecuada.
El sebo es, desde el punto de vista cuantitativo, el componente principal de la película hidrolipídica cutánea. Su exceso se relaciona con la piel grasa, mientras que su déficit se asocia a la piel seca 1.
El NMF, o factor natural de hidratación, es otro componente importante. Está formado por sustancias hidrosolubles capaces de fijar y retener el agua.
Para ampliar la información, consulta nuestro artículo sobre la hidratación de la piel y los factores de los que depende.
La piel muy seca, al carecer de sus defensas normales, suele estar también inflamada. En ese caso se habla de dermatitis, con enrojecimiento, picor y grietas, e incluso signos de infección en los casos más graves.
Síntomas
La piel seca puede afectar a cualquier persona y aparecer en distintas zonas del cuerpo, aunque las áreas húmedas, como las ingles y las axilas, suelen quedar preservadas.
Los síntomas de la piel seca incluyen sensación de sequedad, molestias, dolor difuso o punzante, tirantez, picor y hormigueo local.
La sequedad cutánea puede acompañarse de engrosamiento o adelgazamiento de la piel, aspereza, enrojecimiento, escamas, irritación y picor. Además, las líneas finas suelen aparecer o acentuarse cuando la piel está deshidratada.
En términos generales, las características de la piel seca pueden clasificarse en 2:
- visuales: enrojecimiento, fisuras, descamación y, en ocasiones, pequeñas manchas blancas y secas;
- sensoriales: sequedad, tirantez, molestias, picor, dolor y hormigueo;
- táctiles: piel áspera e irregular;
- químicas: menor contenido de agua y alteraciones cualitativas o cuantitativas del NMF o de la fracción lipídica;
- funcionales: mayor permeabilidad, por ejemplo aumento de la TEWL, con mayor absorción de sustancias perjudiciales.
La sequedad intensa provoca grietas y fisuras asociadas a inflamación, dolor, sangrado y un riesgo elevado de infección secundaria.
Si el paciente se rasca de forma repetida para aliviar el picor, puede excoriar zonas de fácil acceso, como el tronco, la parte baja de la espalda, los brazos y las piernas.
Cuándo acudir al médico
La mayoría de los casos mejora con cambios en el estilo de vida y cuidados cosméticos.
Sin embargo, conviene consultar al médico si:
- la piel no mejora pese a las medidas cosméticas y de comportamiento;
- la sequedad se acompaña de un enrojecimiento intenso o persistente;
- la sequedad y el picor interfieren con el sueño;
- el rascado produce heridas abiertas o infecciones;
- aparecen áreas extensas de piel descamada.
En los pacientes con diabetes, el daño grave de la microcirculación favorece que la piel seca de la planta de los pies se vuelva hiperqueratósica. Esto aumenta el riesgo de fisuras y úlceras peligrosas que, en los casos más graves, pueden requerir una amputación.
Por tanto, las personas diabéticas deben detectar y tratar estas lesiones desde sus fases iniciales.
Causas
La piel seca puede afectar a hombres y mujeres de cualquier edad. Es menos frecuente en los niños y se vuelve extremadamente común después de los 60 años.
En general, surge por interacciones complejas entre factores ambientales e individuales 3:
- factores endógenos: fluctuaciones hormonales, enfermedades como atopia, psoriasis o tiroiditis, estrés psicológico y envejecimiento;
- factores exógenos: ambiente, clima, exposición a sustancias químicas, medicamentos como los retinoides o determinados microorganismos.
La sequedad suele ser transitoria, por ejemplo solo durante el invierno o al permanecer en ambientes secos, aunque a veces puede convertirse en una condición permanente.
Edad
Diversos cambios asociados al envejecimiento contribuyen a la aparición o el empeoramiento de la piel seca.
Con la edad, las glándulas sebáceas disminuyen de tamaño y producen menos sebo. También se reducen las glándulas sudoríparas, empobreciendo el NMF.
Al mismo tiempo, las células superficiales se renuevan más lentamente y la epidermis se adelgaza, por lo que pierde eficacia como barrera.
Ambiente
Muchas personas desarrollan sequedad al exponerse a condiciones climáticas adversas.
Estas condiciones son especialmente frecuentes durante los meses fríos y secos del invierno.
La capacidad del aire para retener humedad depende directamente de la temperatura: el aire frío invernal retiene poca humedad, mientras que el aire cálido puede contener más.
En invierno, la calefacción calienta artificialmente el aire interior y reduce aún más su humedad, que puede caer hasta el 10 % o menos.
En verano, los aparatos de aire acondicionado y los deshumidificadores modernos también pueden secar demasiado el ambiente y favorecer la piel seca 4.
Higiene y cuidado de la piel
Quienes utilizan jabones o limpiadores agresivos, o se bañan con agua excesivamente caliente, están más expuestos a la sequedad.
El contacto con productos tópicos inadecuados, como el alcohol, y el roce de prendas ásperas o abrasivas también pueden favorecer la irritación y la sequedad.
Enfermedades
Aunque la mayoría de las personas con piel seca no presenta otros problemas de salud, la xerosis puede ser un signo de enfermedad renal, anorexia, psoriasis, hipotiroidismo o alergias ambientales 5.
También es frecuente en pacientes con diabetes, síndrome de Sjögren, déficit de zinc, VIH, linfoma o enfermedad renal terminal 6.
La sequedad que comienza en la primera infancia puede indicar una de las aproximadamente veinte formas de ictiosis, caracterizadas por una piel similar a escamas de pescado.
Dieta y tabaco
La deshidratación es una causa frecuente, por lo que aumentar el consumo de agua puede ser una medida sencilla y saludable para prevenir o combatir la sequedad, como se explica al final del artículo 7.
Una dieta poco saludable, las carencias de micronutrientes o una ingesta insuficiente también pueden causar o empeorar el problema 8, 9. El tabaco también lo agrava.
Tratamientos médicos
Algunos medicamentos pueden causar piel seca.
Se han descrito problemas de xerosis con diuréticos, estatinas, antiandrógenos y cimetidina 6, 10.
Los retinoides orales, como la isotretinoína utilizada para tratar el acné, también provocan con frecuencia una sequedad importante.
Tratamiento
La base del tratamiento son los cosméticos hidratantes y emolientes. Las medidas ambientales, los hábitos y algunos suplementos también pueden resultar útiles.
Cosméticos
Los cosméticos hidratantes se dividen en dos grandes categorías:
- humectantes superficiales, como ácido hialurónico, urea, hidroxiácidos a bajas concentraciones, glicerina, alantoína, pantenol, gel de aloe vera y extractos de avena y germen de trigo: fijan y retienen agua en las capas superficiales;
- emolientes, como parafina, vaselina, siliconas oclusivas, manteca de karité, aceites de aguacate y almendras dulces, acetato de vitamina E, cera de abeja, escualano y ceramidas: forman una película oclusiva que reduce la pérdida de agua a través de la piel.
Las cremas hidratantes suelen combinar ambos grupos. En los productos para piel madura predominan los emolientes, mientras que para la piel joven se prefieren texturas menos ricas.
También suelen añadirse activos antioxidantes y antiedad: vitaminas A, C, E y niacinamida, péptidos que estimulan los fibroblastos, y extractos vegetales como la fracción insaponificable del aguacate, centella, ginkgo, aloe vera, isoflavonas de soja, lúpulo, boswellia o rosa mosqueta.
Para más información, recomendamos también:
- Cremas hidratantes | Beneficios, consejos y activos
- Emolientes, hidratantes y humectantes | Cómo hidratar la piel
- Sérums para el contorno de ojos | Propiedades, uso y elección
- Mejor crema corporal hidratante | Cómo elegirla
Suplementos
Algunos suplementos pueden mejorar el aspecto de la piel, aumentando su hidratación, elasticidad y firmeza 10, 11.
Los activos más estudiados son el colágeno y el ácido hialurónico.
En un estudio, un suplemento con 5 g de colágeno de pescado hidrolizado, ácido hialurónico, vitaminas y minerales mejoró significativamente la hidratación y las líneas faciales —arrugas y pliegues nasolabiales— en el 69 % de los participantes 12.
Un ensayo con 69 mujeres observó que 2,5-5 g de colágeno al día durante 8 semanas mejoraban significativamente la elasticidad y la hidratación respecto al placebo 13.
En otro estudio, un producto con colágeno hidrolizado de tipo II, BioCell Collagen®, obtenido del cartílago esternal de pollo —600 mg de colágeno hidrolizado, 200 mg de ácido hialurónico y sulfato de condroitina— redujo significativamente la sequedad y la descamación en el 76 % de los casos 14.
Una revisión de 2019 de 11 estudios concluyó que tomar 2,5-10 g de colágeno al día durante 4-24 semanas aumenta la hidratación y alivia la piel seca 15.
Del mismo modo, los suplementos de ácido hialurónico en dosis de 120-240 mg al día durante al menos un mes han aumentado significativamente la hidratación y reducido la sequedad y las arrugas en adultos 16, 14, 17.
Medicamentos
Cuando la sequedad es grave, el médico puede prescribir un tratamiento específico, por ejemplo un corticoide tópico como el dipropionato de betametasona para aliviar la inflamación asociada a dermatitis y picor intenso.
También pueden recetarse inhibidores tópicos de la calcineurina, como pimecrolimus y tacrolimus, en casos de dermatitis atópica o psoriasis.
En estas situaciones, el tratamiento médico puede acompañarse de un suplemento de omega-3, especialmente EPA y DHA.
Estilo de vida
Medidas prácticas
Varios hábitos pueden ayudar a combatir la piel seca:
- utilizar un humidificador en invierno para mantener la humedad ambiental alrededor del 60 %;
- evitar una limpieza excesiva: basta con una ducha diaria de 5-10 minutos. El exceso de higiene elimina la película hidrolipídica sin dar tiempo a la piel para reconstruirla;
- limitar los jabones y elegir productos suaves específicos para piel seca o limpiadores sin jabón;
- evitar esponjas y cepillos agresivos, y secar la piel mediante toques con la toalla, sin frotar;
- aplicar una crema hidratante inmediatamente después de la ducha o de lavarse las manos, para rellenar los espacios entre las células y retener la humedad mientras la piel sigue húmeda;
- para reducir la sensación grasa de las cremas más densas, aplicar una pequeña cantidad y masajear hasta que ni las manos ni la zona tratada se noten grasas;
- evitar rascarse. Una crema hidratante suele controlar el picor; si es intenso, puede aplicarse una compresa fría o un corticoide tópico únicamente bajo prescripción médica;
- evitar prendas de lana y otros tejidos irritantes.
El estilo de vida también influye en el aspecto y la hidratación de la piel. Por ello conviene no fumar, limitar el alcohol y evitar los excesos alimentarios.
Agua, dieta e hidratación
Mantener una hidratación adecuada mediante la dieta y las bebidas es importante para la belleza de la piel.
Según una revisión de 6 estudios, aumentar el consumo de agua produce un ligero incremento de la hidratación de la dermis y del estrato córneo, sobre todo en personas que beben poco durante el día 18.
Al mismo tiempo disminuyen los signos clínicos de sequedad, con pequeñas mejoras en la aspereza y la elasticidad.
Un estudio de un mes con 49 personas comprobó que añadir 2 litros de agua al día mejoraba significativamente la hidratación superficial y profunda, especialmente en quienes bebían habitualmente menos de 3,2 litros diarios 7.
Otro estudio en 40 adultos mayores relacionó una mayor ingesta de líquidos con una mejor hidratación cutánea 19.
El estrato córneo absorbe mejor el agua cuando ya está hidratado que cuando está seco 20. Por tanto, la sequedad cutánea tiende paradójicamente a perpetuarse.


