ÍNDICE DEL ARTÍCULO
Qué es
La coenzima Q10 es un nutriente antioxidante, muy utilizado en las cremas antiarrugas y en diversos suplementos.
En el organismo humano es importante para el correcto funcionamiento mitocondrial, la salud del corazón, la función muscular y la belleza de la piel.
La coenzima Q10 está presente en todas las células del cuerpo. Sin embargo, las concentraciones más elevadas se encuentran en los órganos con mayores necesidades energéticas, como el corazón, los riñones, los pulmones y el hígado 1.
Un estudio en seres humanos observó que los niveles de coenzima Q10 en varios órganos, entre ellos el corazón, el hígado y los riñones, alcanzaban su máximo antes de los 20 años y disminuían con la edad 2. Otros estudios han mostrado una correlación más importante con los niveles de masa muscular 3, 4.
Por este motivo y por su acción metabólica, la coenzima Q10 se ha convertido en un ingrediente habitual de los productos antienvejecimiento, tanto tópicos como orales.
- Los suplementos de coenzima Q10 se utilizan para mejorar la salud del corazón, aumentar los niveles de energía, apoyar el rendimiento deportivo y «ralentizar el envejecimiento».
- Las cremas faciales con coenzima Q10 se promocionan por sus propiedades antioxidantes, antiarrugas y antienvejecimiento.
¿Ubiquinona o ubiquinol?
La coenzima Q10 se encuentra principalmente en dos formas en el organismo: ubiquinona y ubiquinol.
La ubiquinona es la forma oxidada, que el organismo recicla —reduce— para convertirla en ubiquinol.
Entre el 90% y el 98% de la coenzima Q10 total presente en la sangre se encuentra en forma de ubiquinol.
La proporción entre ubiquinol y ubiquinona parece disminuir con la edad debido a una menor conversión entre ambas formas y al aumento del estrés oxidativo. La suplementación con ubiquinol puede aumentar esta proporción y reducir los daños causados por los radicales libres 7.
El ubiquinol puede resultar más adecuado para las personas mayores o para quienes tienen dificultades para absorber la ubiquinona o convertirla en ubiquinol.
Sin embargo, como el ubiquinol se desarrolló hace relativamente poco, no cuenta con el mismo respaldo de investigación clínica que la ubiquinona para sus usos relacionados con la salud 8.
Uso en cosméticos
La coenzima Q10 (INCI: Ubiquinone; sin. Coenzyme Q10) se presenta como un polvo amarillo anaranjado soluble en aceite.
Biológicamente, es un cofactor enzimático responsable del transporte de electrones a través de la membrana mitocondrial. En las membranas celulares ejerce una acción antioxidante, reduciendo la peroxidación de lípidos y proteínas.
Al igual que la vitamina C, la coenzima Q10 puede regenerar la vitamina E a partir de su forma oxidada.
Gracias a esta acción antioxidante, la ubiquinona se utiliza en emulsiones cosméticas antienvejecimiento o en sérums para el contorno de ojos.
En los estudios in vitro, la coenzima Q10 ha demostrado aumentar la síntesis de colágeno y elastina, suprimir el daño oxidativo —reduciendo la síntesis de ROS y de metaloproteinasas de la matriz— y disminuir la inflamación 10a, 10b.
A pesar de sus efectos beneficiosos, la coenzima Q10 no es muy adecuada para la administración cutánea debido a su escasa solubilidad en agua y a su peso molecular relativamente elevado. Esto limita su penetración en la piel y explica su tendencia a depositarse en el estrato córneo 11, 12. Además, la coenzima Q10 se degrada cuando se expone a la luz 13.
Para superar estas limitaciones se han estudiado distintas soluciones, como su incorporación en vehículos vesiculares y microemulsiones 1, 2.
Beneficios para la piel
El envejecimiento cutáneo se acompaña de una función mitocondrial anómala, niveles elevados de oxidantes y una disminución de los niveles de coenzima Q10.
En teoría, aumentar los niveles de coenzima Q10 en la piel permite combatir el envejecimiento cutáneo reforzando las defensas antioxidantes y la actividad mitocondrial.
La aplicación directa de la coenzima Q10 sobre la piel puede reducir los daños causados por agentes oxidantes internos y externos, al aumentar la producción de energía en las células cutáneas y favorecer la protección antioxidante 19.
En un estudio, la aplicación de una crema con un 0,01% de coenzima Q10 dos veces al día durante una semana, tanto en personas mayores como jóvenes, aumentó y preservó la funcionalidad de la membrana mitocondrial 19. En otros estudios, su combinación con otros antioxidantes demostró proteger frente a los rayos UV y reducir las arrugas de la piel 19.
También parece eficaz para reducir la profundidad de las arrugas y disminuir el estrés oxidativo y el daño del ADN causado por la radiación UV 9, 19, 11, 12, 24.
Además, las personas con niveles bajos de coenzima Q10 parecen tener más probabilidades de desarrollar cáncer de piel 13.
En los cosméticos, la coenzima Q10 se utiliza en concentraciones comprendidas entre el 0,01% y el 0,1%. La principal limitación de su uso cosmético es la coloración amarillo anaranjada que aportaría a la fórmula en concentraciones clínicamente significativas (>0,3%). Además de resultar poco agradable desde el punto de vista sensorial, el cosmético mancharía la ropa.
La ubiquinona se tolera bien incluso en las pieles sensibles y se considera segura para el uso cosmético 13.
En resumen
Según una revisión reciente de 36 publicaciones, la aplicación tópica de productos para el cuidado de la piel con coenzima Q10 restablece los niveles celulares de CoQ10, contribuye a normalizar la homeostasis energética celular y aporta efectos antioxidantes que ayudan a sostener y reparar el daño cutáneo, incluidos los signos del envejecimiento de la piel 13a.
Desde el punto de vista clínico, la aplicación tópica de productos formulados con coenzima Q10 reduce la profundidad de las arrugas cutáneas, un signo asociado al envejecimiento.
Suplementos de coenzima Q10
En grandes cantidades, los radicales libres pueden dañar las células; este daño se ha relacionado con enfermedades crónicas como las cardiopatías, la diabetes y muchos tipos de cáncer.
La coenzima Q10 es esencial para mantener los niveles de energía —ATP— y prevenir el estrés oxidativo en todo el organismo, especialmente en el corazón.
Dado que el ATP se utiliza para realizar todas las funciones corporales y que el daño oxidativo destruye las células, no sorprende que varias enfermedades crónicas —por ejemplo, cardiopatías, trastornos cerebrales, diabetes y cáncer— se hayan relacionado con niveles bajos de coenzima Q10 14.
No está claro si los niveles bajos de coenzima Q10 causan estas enfermedades o si son una consecuencia de ellas.
Envejecimiento y longevidad
La coenzima Q10 aumenta la esperanza de vida de ratas, abejas y gusanos. Por otra parte, los ratones con déficit de coenzima Q10 viven menos. Sin embargo, otros estudios en ratones y ratas no han observado ningún efecto sobre la longevidad 16, 17, 18.
No existen pruebas suficientes para afirmar que la coenzima Q10 pueda aumentar la longevidad en seres humanos, aunque los científicos están estudiando esta posibilidad.
En un estudio con 443 personas mayores, la suplementación con selenio —200 µg/día— y coenzima Q10 —200 mg/día— durante 4 años mejoró la vitalidad, el rendimiento físico y la calidad de vida 19.
Salud del corazón
La coenzima Q10 mejora la salud del corazón y parece ayudar a los pacientes con insuficiencia cardíaca, al mejorar la función cardíaca, aumentar la producción de ATP y limitar el daño oxidativo.
Su suplementación también puede beneficiar a las personas que han sufrido un infarto, especialmente si se administra pocos días después del episodio.
En un estudio con 420 personas con insuficiencia cardíaca, el tratamiento con coenzima Q10 durante dos años mejoró los síntomas y redujo en un 43% el riesgo de morir por problemas cardíacos 20.
Un estudio de 1 año observó que la coenzima Q10 reducía el número de personas que necesitaban hospitalización por un empeoramiento de la insuficiencia cardíaca 21.
Una revisión de 14 estudios con 2.100 pacientes con insuficiencia cardíaca observó que la coenzima Q10 reducía la mortalidad en un 31%, pero no mejoraba la función cardíaca ni los síntomas de la insuficiencia cardíaca 22.
Administrada en los 3 días posteriores a un infarto, la coenzima Q10 redujo el dolor cardíaco y las alteraciones del ritmo, y mejoró la función cardíaca en 144 personas. El número de nuevos infartos y fallecimientos también fue menor en el grupo que tomó coenzima Q10 23.
Según un metaanálisis de 45 ensayos clínicos aleatorizados y controlados con 2.932 hombres y mujeres, la coenzima Q10 redujo la presión arterial sistólica en una media de 3,3 mmHg, sin producir efectos sobre la presión arterial diastólica 23a.
Diabetes
La suplementación con coenzima Q10 puede ayudar a aumentar la sensibilidad a la insulina, proteger las células beta pancreáticas y mejorar los niveles de glucosa en sangre.
Un análisis de 14 estudios con un total de 693 personas con sobrepeso u obesidad y diabetes observó que la coenzima Q10, en dosis inferiores a 200 mg/día, reducía los niveles de glucosa —glucemia en ayunas y HbA1c— y de insulina 24.
No todos los estudios han conseguido reducir los niveles de glucosa, aunque en ocasiones sí han obtenido resultados positivos en la mejora de la sensibilidad a la insulina 25, 26, 27, 28, 29, 30.
Cáncer
La coenzima Q10 desempeña un papel fundamental en la protección del ADN y la supervivencia celular, dos procesos estrechamente relacionados con la prevención y la recurrencia del cáncer.
Los niveles bajos de coenzima Q10 se han asociado a un riesgo de cáncer hasta un 53,3% mayor y a un pronóstico desfavorable en varios tipos de cáncer 31, 32, 33.
Además, un estudio sugirió que la suplementación con coenzima Q10 puede ayudar a reducir la posibilidad de recurrencia del cáncer 34.
En ratas, la coenzima Q10 redujo el crecimiento de tumores de colon y bloqueó el desarrollo de lesiones precancerosas 35.
En cualquier caso, se necesitan grandes estudios clínicos para investigar los posibles efectos antitumorales de la coenzima Q10.
Con los conocimientos actuales, la coenzima Q10 no puede recomendarse para prevenir ni tratar el cáncer.
Estado de ánimo y depresión
Según un metaanálisis de 6 ensayos clínicos aleatorizados y controlados con 400 participantes, la coenzima Q10 —en dosis de 100 a 200 mg/día durante 6 a 24 semanas— redujo los síntomas de la depresión en comparación con un placebo 35a. Se necesitan más datos para confirmar estos posibles beneficios.
Dosis
Para la mayoría de las enfermedades y condiciones estudiadas, resultan eficaces 100-300 mg de coenzima Q10 repartidos en dos tomas diarias.
Las dosis de hasta 500 mg parecen tolerarse bien y numerosos estudios han utilizado dosis aún mayores sin efectos adversos graves 59, 36, 37.
La coenzima Q10 es un compuesto liposoluble y su absorción es lenta y limitada. Sin embargo, tomar suplementos de coenzima Q10 con alimentos puede ayudar al organismo a absorberla hasta tres veces más rápido que cuando se toma sin comida 38, 39.
Efectos adversos
La suplementación con coenzima Q10 parece tolerarse bien en seres humanos y presenta una toxicidad baja 40. De hecho, en algunos estudios los participantes no mostraron efectos adversos importantes al tomar dosis diarias de 1.200 mg durante 16 meses 41.
La coenzima Q10 se combina a menudo con vitamina E para potenciar sus efectos antioxidantes 42.
La coenzima Q10 puede interactuar de forma peligrosa con determinados medicamentos. Se han descrito, por ejemplo, varios casos de reducción de la eficacia de la warfarina 43, 44, 45. Además, la Q10 puede reducir la presión arterial y la glucemia, potenciando los efectos de posibles fármacos hipoglucemiantes y antihipertensivos.




