La ergotioneína (EGT) es un aminoácido antioxidante muy potente, sin olor ni sabor debido a su inusual grupo tiona. Se encuentra principalmente en órganos o células sometidos a un elevado estrés oxidativo.
La ergotioneína es un antioxidante más potente que la coenzima Q10, gracias a su mayor eficacia para proteger frente a los radicales libres y neutralizarlos. En varios estudios, la EGT ha demostrado que puede inhibir la expresión del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) y de la MMP-1, que desempeñan un papel importante en el envejecimiento cutáneo.
A diferencia de muchos otros antioxidantes, la ergotioneína no atraviesa libremente las membranas celulares y necesita un transportador específico para entrar en las células. De este modo, su función protectora se limita a las células que expresan el transportador de la EGT, denominado OCTN1.
Un estudio reciente demostró que la EGT se acumula en la epidermis y en los queratinocitos epidérmicos, donde contribuye a protegerlos de los daños inducidos por la radiación UV, a reducir los niveles de ROS y a mantener la viabilidad celular. En definitiva, la EGT y su transportador OCTN1 podrían constituir un componente integral del sistema de defensa antioxidante de la piel.
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