ÍNDICE DEL ARTÍCULO
Generalidades
La vitamina E desempeña un papel importante para mantener una piel joven y sana.
En los cosméticos, se utiliza por sus propiedades antioxidantes, hidratantes y antiedad.
Incorporada en la formulación de sérums faciales y cremas, la vitamina E:
- ralentiza/inhibe el daño oxidativo, actuando como un antioxidante eficaz frente al envejecimiento cutáneo prematuro;
- favorece la reparación celular;
- mantiene una hidratación adecuada de la piel;
- modula la respuesta inflamatoria y la atenúa.
Por todas estas razones, los cosméticos con vitamina E son muy demandados. Su principal público es el femenino, aunque muchos hombres también están apreciando sus propiedades.
Piel y vitamina E
Contra la piel seca
Entre las propiedades cosméticas más importantes de la vitamina E destacan sus efectos hidratantes.
La vitamina E se utiliza ampliamente como ingrediente antioxidante y emoliente para formular cremas y sérums hidratantes y antiarrugas.
Después de un tratamiento cosmético con vitamina E se observó una mejora de las arrugas finas y las patas de gallo, gracias a la disminución de la pérdida transepidérmica de agua (TEWL) y al aumento simultáneo de la hidratación del estrato córneo 1.
Las emulsiones de aceite en agua y de agua en aceite con vitamina E pueden aumentar la capacidad del estrato córneo para fijar y retener agua, hidratando la piel y reduciendo la aparición de arrugas 1.
Por ello, muchas cremas con vitamina E están indicadas para tratar zonas secas y especialmente irregulares, como las cutículas y los codos.
La vitamina E también ayuda a mejorar la extensibilidad de algunos cosméticos.
La vitamina E mejora el índice de hidratación de la piel, manteniendo la piel lisa y suave.
Contra la inflamación de la piel
Las propiedades antiinflamatorias de la vitamina E pueden aprovecharse para tratar distintas formas de dermatitis o, en general, para limitar o calmar la inflamación y la irritación cutáneas.
Aunque todavía no existen demostraciones definitivas, las pruebas clínicas indican que la vitamina E puede:
- inhibir/ralentizar el daño oxidativo;
- contener la respuesta inflamatoria;
- modular la liberación de citocinas responsables de la inflamación;
- favorecer los mecanismos de reparación celular.
Contra las imperfecciones de la piel
Gracias a sus propiedades, la vitamina E se utiliza en cosmética para prevenir y/o tratar algunas imperfecciones cutáneas, especialmente:
- enrojecimiento;
- arrugas;
- puntos negros;
- manchas oscuras;
- sequedad excesiva de la piel.
Preguntas y respuestas
¿Qué es la vitamina E?
La expresión «vitamina E» identifica un grupo de ocho compuestos diferentes con propiedades antioxidantes.
Las moléculas de la familia de la vitamina E se clasifican en:
- tocoferoles (entre ellos el conocido alfa-tocoferol), término que suele emplearse para referirse a la vitamina E;
- tocotrienoles.
Cómo puede aportarse
Al ser una vitamina esencial, la vitamina E debe obtenerse del exterior, ya que el organismo humano no puede sintetizarla.
Existen dos formas principales de aportar vitamina E:
- mediante los alimentos (p. ej., aceites vegetales, semillas, pescados grasos, yema de huevo, aguacate, etc.) o complementos específicos (ingesta oral);
- mediante cremas, sérums, mascarillas o geles (aplicación tópica).
Por qué la ingesta oral no es suficiente
La suplementación oral con vitamina E —al igual que la ingesta alimentaria de vitamina C— no es suficiente para aportar beneficios cutáneos apreciables.
Los resultados muestran que la vitamina E presente en la piel tiende a agotarse con facilidad, incluso después de una breve exposición al sol.
En un estudio, la aplicación tópica de vitamina E al 0,15 % fue mucho más eficaz para aumentar su concentración en la piel que la ingesta alimentaria 2.
Cómo se absorbe
Aplicada sobre la piel, la vitamina E se absorbe rápidamente: la aplicación tópica mediante cremas u otros cosméticos aumenta la cantidad de vitamina E almacenada en las glándulas sebáceas.
Otras propiedades de la vitamina E
Las funciones de la vitamina E se aprovechan no solo en cosmética, sino también para el tratamiento de trastornos y enfermedades degenerativas de distinta gravedad o, al menos, para controlar los síntomas asociados a determinadas patologías.
Diversos estudios recogidos por Mayo Clinic 3 sugieren que la vitamina E podría ser eficaz para reducir la incidencia de enfermedades como:
- presión arterial elevada;
- trastornos cardíacos;
- enfermedades hepáticas;
- enfermedad de Alzheimer;
- anemia;
- algunas formas de cáncer.
Vitamina E en los cosméticos
Indicaciones
En cosmética, la vitamina E se utiliza para formular:
- cremas faciales antiedad para pieles maduras, poco elásticas y con menor actividad sebácea;
- cremas y sérums faciales hidratantes y emolientes;
- cremas contra las estrías;
- cremas y sérums antiarrugas;
- sérums para el contorno de ojos;
- protectores solares;
- maquillaje.
Inestabilidad frente a la luz y el oxígeno
Al igual que otras vitaminas antioxidantes —en particular la vitamina A y la vitamina C—, la vitamina E es muy inestable frente a la luz y el oxígeno.
Para mejorar la estabilidad de las vitaminas y permitir su uso cosmético, se han adoptado estrategias diseñadas para prevenir la oxidación y, por tanto, su degradación.
En las cremas y los sérums, la vitamina E no suele utilizarse en forma pura, sino como acetato de vitamina E.
En otras palabras…
Para resolver el problema de la inestabilidad frente a la luz y el oxígeno, la vitamina E se combina con un compuesto estabilizante capaz de enmascarar su zona reactiva (el grupo hidroxilo).
Así, la vitamina E puede aparecer en la fórmula cosmética como acetato de tocoferilo o linoleato de tocoferilo: el compuesto no está activo tal cual y necesita activarse durante la aplicación cutánea mediante las enzimas presentes en la piel (esterasas).
Cremas y sérums con vitamina E
La vitamina E está presente en distintos cosméticos. Entre los productos más vendidos destacan las cremas y los sérums, dos cosméticos que a menudo se utilizan de forma incorrecta porque se confunden como sinónimos.
En realidad, los sérums y las cremas faciales son cosméticos muy diferentes, pero cuando se emplean juntos y de forma adecuada potencian mutuamente sus efectos beneficiosos.
Aplicar un sérum con vitamina E potencia la acción de la crema: el uso correcto de la combinación sérum-crema con vitamina E debería convertirse en un hábito diario para proteger la piel y mantenerla joven y bonita durante más tiempo.
Similitudes
Los sérums y las cremas con vitamina E son productos cosméticos destinados al cuidado facial y, utilizados juntos, actúan de forma sinérgica.
Ambos productos comparten algunas características:
- la vitamina E puede ser el único principio activo del cosmético o combinarse con otras vitaminas (p. ej., vitamina C) u otros componentes;
- son cosméticos indicados para todas las edades;
- están diseñados para preservar la belleza de la piel del rostro;
- protegen la piel de los rayos UV solares y de la contaminación;
- aportan luminosidad e hidratación y ayudan a conservar una piel joven y firme;
- retrasan los signos del paso del tiempo porque pueden:
- inhibir/ralentizar el daño oxidativo;
- contener la respuesta inflamatoria;
- modular la liberación de citocinas responsables de la inflamación;
- favorecer los mecanismos de reparación celular.
- se aplican en el rostro, el cuello y el escote, después de la limpieza habitual, una o dos veces al día.
Diferencias
A pesar de sus similitudes, los sérums y las cremas con vitamina E son cosméticos muy diferentes.
Sérum facial
En comparación con una crema, el sérum facial:
- es un producto cosmético innovador, menos conocido y de textura líquida;
- se aplica en gotas después de la limpieza, pero siempre antes de la crema;
- contiene agua y principios activos hidrosolubles muy concentrados, reducidos a micromoléculas;
- como la vitamina E es una vitamina liposoluble, aparece en los sérums en forma de microemulsiones de aceite en agua;
- debe utilizarse siempre junto con una crema;
- su fórmula alcanza también las capas más profundas de la epidermis;
-
para evitar desperdiciar producto y facilitar la aplicación, los sérums con vitamina E se venden en forma de:
- ampollas monodosis;
- frasco/tubo con boquilla;
- frasco con cuentagotas;
- dispensador;
- roll-on (envase característico de los sérums para el contorno de ojos);
- se absorbe rápidamente, por lo que no requiere masaje.
Crema facial con vitamina E
La crema facial:
- es un cosmético clásico, conocido y popular;
- tiene una textura cremosa y aterciopelada;
- proporciona confort inmediato;
- tiene una fórmula más rica que el sérum en ingredientes emolientes y nutritivos;
- puede aplicarse sin sérum;
- puede aplicarse inmediatamente después de limpiar el rostro;
- suele presentarse en tarros multidosis, ampollas monodosis o envases airless;
- debe extenderse sobre la piel con un masaje suave para favorecer su absorción.
Modo de uso
Para utilizar correctamente los sérums y las cremas con vitamina E es importante aplicarlos con regularidad (todos los días) y de manera adecuada.
Se recomienda:
- limpiar el rostro con un tónico o una leche limpiadora suave;
- aplicar 2-4 gotas de sérum con vitamina E, dando pequeños toques con las yemas de los dedos sobre la piel del rostro;
- aplicar una capa fina de crema con vitamina E y masajear cuidadosamente hasta su completa absorción;
- si es necesario —y la crema utilizada no los contiene—, aplicar una crema con filtros anti-UV antes de salir para garantizar una protección eficaz de la piel.
Principios activos sinérgicos
La fórmula de los cosméticos con vitamina E suele enriquecerse con otros componentes de distintas funciones para potenciar su acción beneficiosa.
Además de vitamina E, la fórmula puede incluir sustancias como:
- ácido hialurónico: uno de los principales componentes del tejido conjuntivo, muy utilizado en cosmética por sus propiedades hidratantes y elasticizantes, que ayudan a mantener la piel elástica y suave y a prevenir la aparición de pequeñas arrugas;
- colágeno: una proteína fundamental del tejido conjuntivo y la más abundante del organismo. Se utiliza en cosméticos por su capacidad para aportar fuerza y estructura a la piel, favorecer su firmeza y combatir la formación de arrugas;
- alfa-hidroxiácidos: además de exfoliar la piel y atenuar las pequeñas arrugas 4, favorecen la síntesis de colágeno;
- vitamina A: estimula la actividad de los fibroblastos, favoreciendo la síntesis de colágeno y elastina 5,6,7;
- vitamina C: potencia la acción antioxidante de la vitamina E;
- té verde: ayuda a proteger la piel de los radicales libres y aporta luminosidad al cutis;
- FPS: son los factores de protección solar;
- glicerina: se utiliza en sérums y cremas para dar a la piel un aspecto más joven y reducir los signos del envejecimiento;
- aceites esenciales: pueden estar presentes en las cremas y, en menor cantidad, en los sérums para aportar propiedades adicionales al cosmético. Entre los más utilizados se encuentran:
- romero;
- limón;
- zanahoria;
- salvia esclarea;
- rosa;
- sándalo;
- granada;
- ylang-ylang;
- geranio;
- neroli;
- lavanda.
Ampollas monodosis
En algunos cosméticos la vitamina E se combina con una mezcla de antioxidantes cuidadosamente seleccionados; en otros puede ser el único componente funcional.
Al ser una vitamina antioxidante delicada y sensible, la vitamina E puede mantenerse separada de otras sustancias. Esta estrategia cosmética también permite evitar la posible adición de conservantes o estabilizantes.
Para preservar su integridad, algunos productos contienen exclusivamente vitamina E en ampollas monodosis bifásicas: cada ampolla puede incluir un polvo vitamínico en el tapón-depósito y una solución activadora en el frasco inferior.
Al igual que la vitamina E, las vitaminas A y C también pueden presentarse en ampollas monodosis específicas, que se aplican por ciclos sobre la piel para garantizar un aporte adecuado.
De este modo, la actividad biológica de las vitaminas se conserva hasta el momento de aplicarlas sobre la piel.
Efectos secundarios
La vitamina E se considera una sustancia segura y bien tolerada cuando se aplica sobre la piel en forma de crema o sérum facial.
Tras aplicar cosméticos con vitamina E, las personas muy sensibles podrían presentar episodios de alergia o dermatitis de contacto. No obstante, estos efectos podrían estar relacionados con la presencia de vitamina E como acetato de tocoferilo o linoleato de tocoferilo.
En otros casos, algunas reacciones alérgicas o de hipersensibilidad pueden deberse a la presencia de otras sustancias en la fórmula, como perfumes o aceites esenciales.
Consejos de compra
Cómo elegir un cosmético con vitamina E
La vitamina E es una sustancia muy eficaz. Sin embargo, para aprovechar al máximo sus propiedades es importante utilizarla correctamente y combinarla con productos más específicos, que deben elegirse según:
- el tipo de piel: piel seca, piel grasa, piel joven, piel con imperfecciones, etc.;
- la gravedad de la imperfección que se desea tratar: arrugas, patas de gallo, ojeras, bolsas, estrías, manchas oscuras, acné, etc.
Para orientar al consumidor hacia la opción más adecuada para su piel, se ofrecen los siguientes consejos:
- elegir únicamente sérums y cremas con vitamina E dermatológicamente testados para evitar posibles reacciones de sensibilización;
- preferir productos no testados en animales;
- elegir productos fabricados en Italia;
- en caso de piel muy sensible, evitar cosméticos formulados con conservantes o estabilizantes;
- desconfiar de precios demasiado bajos o exageradamente altos;
- elegir un envase adecuado: la vitamina E es sensible a la luz y al calor, por lo que se recomienda escoger cosméticos en recipientes de color oscuro para preservar sus propiedades beneficiosas.
Consejos de belleza
Para proteger la piel y mantenerla hidratada y elástica durante mucho tiempo, no basta con aplicar regularmente productos antiedad específicos: la belleza se consigue día tras día mediante cremas y sérums adecuados.
Un tratamiento cosmético correcto debe apoyarse siempre en una alimentación sana y un estilo de vida adecuado.
Además de aplicar sérums y cremas con vitamina E, es importante cuidar la piel también desde el interior.
Por ello, se recomienda:
- beber mucha agua;
- tomar complementos orales de ácido hialurónico/colágeno;
- evitar el tabaco y el alcohol;
- practicar deporte con regularidad;
- consumir alimentos ricos en vitaminas antioxidantes (p. ej., cítricos, kiwi, pimientos, coles, arándanos, etc.);
- limitar los excesos alimentarios (p. ej., atracones);
- reducir el estrés;
- aplicar regularmente una crema con filtros anti-UV antes de exponerse al sol;
- utilizar gafas de sol.
En conclusión, aplicar con constancia sérums y cremas con vitamina E es un excelente hábito diario para el bienestar de la piel del rostro y ayuda a mantenerla bonita y joven durante más tiempo.
Este hábito debe apoyarse siempre en un estilo de vida adecuado y una alimentación sana y equilibrada.

